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Ritual Final por Ricardo Bastida

Queridos amigos:

Antes de la llegada del Coronavirus y la actual cuarentena, pude cumplir afortunadamente con mi tradicional Ritual Surfístico. En este caso poder correr la última ola de mis 77 años y la primera de los recientes 78 años (van fotos).

Esperemos que esta pandemia, especie de triste relato mundial de Ciencia Ficción, pueda ser dominada. Pero, por sobretodo, que la misma sirva para tomar conciencia que nuestro Planeta no puede ser tratado como hasta ahora.

Que toda la humanidad pueda llegar a desaparecer a causa de una pandemia produce cierto escalofrío, pero también nos ayuda a meditar en aquellas cuestiones simples y fundamentales de la Vida, si es que aún no lo hemos hecho.

En realidad, que la humanidad pueda llegar a desaparecer definitivamente de la Tierra suena como algo terrible. Sin embargo, a ella mucho no le preocupa. Simplemente seguirá girando como de costumbre…

Primer ola a los 78 años, un ejemplo de vida dedicada al mundo marino y al surf.

            Este presagio se cumplirá Indefectiblemente en algún momento, y nuestra especie desaparecerá definitivamente de este maravilloso e interesante Planeta, como ya ha ocurrido con miles y miles de especies vegetales y animales, desde que surgió la vida hace algunos miles de millones de años.

¿Cuándo ocurrirá todo esto? No lo sabemos. Hasta hace no mucho, pocos lo imaginaban. Ahora nos damos cuenta que podría ocurrir en menos tiempo.

El fantasma del exterminio atómico de una Tercera Guerra Mundial ha dejado de ser una preocupación. Algo invisible a nuestros ojos ha demostrado tal vez ser más eficiente y letal.

Aunque la especie humana pueda desaparecer, afortunadamente la naturaleza y el irreversible transcurso de los tiempos tienen la posibilidad de generar nuevas especies inteligentes, tanto como nosotros o tal vez superiores.

Cuando esto llegue, seguramente nosotros también seremos estudiados como una interesante especie extinta y una gran cultura del pasado. Sin embargo, a los investigadores del futuro les resultará imposible develar las razones por la cuales una especie tan evolucionada como la nuestra fue capaz de destruir el mundo que le brindaba todos los recursos necesarios para una vida plena y feliz.

Sabemos que la mente humana puede ser insondable y también que su estupidez puede ser infinita.

Pensemos entonces cómo podremos retomar el adecuado sendero del futuro, en caso que aún lo hubiera.

Ricardo Bastida